La Influencia de


los Àrabes en la



Gastronomía de España



Vehida Spiodic
Espanol 430
Dra. García



Introducción
Hasta el establecimiento del Imperio Islámico en la Península Ibérica, el espectáculo alimentario era poco nutritivo y alimenticio. Las tierras en al-Andalus eran pobres de recursos, y esto era una de las razones principales que la alimentación era poco variada. La comida y la dieta antes de los árabes era basaba principalmente en el consumo de los cereales y la vid. Antes del Imperio Islámico, en la Hispania y en el resto de Europa, el cultivo de las frutas y hortalizas era inexistente.
La meta de los gobernadores y líderes Omeyas era promover el desarrollo de agricultura e introducir nueva tecnología que mejorara la irrigación y el cultivo en general. Con la nueva revolución agrícola introducida por los árabes, se introdujeron también los nuevos productos e ingredientes que provocó una alteración en la gastronomía. Los productos e ingredientes más importantes introducidos por los árabes fueron: el arroz, azafrán, azúcar, las frutas como naranjas y limones, frutas secas, y otros.
Los nuevos productos alteraron la alimentación en al-Andalus que todavía existe en España. A diferencia de la dieta principal de los cristianos que consiste de trigo, carne y vino, los andalusíes crearon nuevas prácticas alimenticias donde las verduras no se comen solas como la base pero también se pueden comer con el pescado, con la carne, con sopas u otras variaciones. Sin embargo esto no es decir que los andalusíes no comían las verduras solas.
Algunas alimentaciones que se consideraban los alimentos nacionales de España incluyen los productos introducidos por los árabes. Un ejemplo es la paella que se considera un plato nacional. Otros ejemplos importantes son la mayoría de los dulces. Todavía, el 70% de los dulces y parterías en España tienen origen árabe. Entonces, podemos decir que los árabes tuvieron una gran influencia en la gastronomía de España. Por un lado, introdujeron algunos productos e ingredientes que se usan en la mayoría de los platos de España, y por otro lado los españoles todavía usan las recetas y los métodos de cocción de la comida introducida por los árabes. En este proyecto, vamos a ver que la influencia de los árabes todavía existe en España.

La historia breve del Al-Andalus
El nombre al-Andalus viene de una palabra árabe referida a la Península Ibérica, que hoy día se llama Andalucía. Esta palabra aparecido la primera vez en un Mueso Arqueológico Nacional de España, datado en al año 716, unos cinco años después de la invasión árabe de Hispania. Este término, al-Andalus, se usó durante la Edad Media que empezó con la conquista de los árabes en 711 y terminó con la reconquista Cristiana en 1492 (Marian 120; Fiebro 130).
Empezando en el siglo VII y continuando al siglo VII, los musulmanes iniciaron una rápida expansión y empezaron a invadir el Oriente Medio y el Norte de África. En los principios del siglo VII, el plano expansionista del Califato Omeya de Damasco ayudó a los musulmanes ganar la Península Ibérica. La formación del estado al-Andalus comenzó en el año 711 cuando las tropas musulmanas combinadas de los árabes y los bereberes, gobernadas por el lugarteniente del gobernador del Norte de África Tariq Ibn Ziyad, cruzaron el estrecho de Gibraltar a Hispania. En este año, el último reino visigodo que se llama Rodrigo estaba en invariables disputas internas y perdió su poder a Tariq Ibn Ziyad en la Batalla de Guadalete.
Después de esta batalla, Tariq conquistó Toledo y al mismo tiempo el Mugit al- Rumi conquistó a Córdoba. En el año 712, el gobernador del Norte de África, Musa Ibn Nusayr, siguió a Tariq con una tropa de 18,000 hombres y conquistó Medina-Sidonia, Sevilla y Mertola. Un año después, el hijo del Musa ibn Nusair, Abd al-Aziz ibn Musa invadió Jaén, Murcia, Granada y Sagunto (Marian 60-63; Fiebro 118).
Abd al-Aziz ibn Musa también invadió Evora, Santarm y Coimbra. En el año 715, la mayoría de la Península Ibérica estaba en las manos de los árabes. Abd al-Aziz ibn Musa era el gobernador y ordenó a Sevilla como la capital. En este tiempo, él se casó con la viuda del rey visigodo Roderico y ella lo animó a convertirse al Cristianismo (Waines 25).
Tariq Ibn Ziyad fue una líder excelente que ganó muchas batallas y consecuentemente regiones de lo que pertenece a España hoy en día. Tariq era muy leal a Umayyad Emir de Damascus y Al-Walid, los dos otros conquistadores y califotes importantes de la historia de al-Andalus. Entonces, gracias a Tariq, al-Andalus permaneció convertida a una provincia del Imperio islámico con una serie de gobernadores diferentes que siguieron el poder de Damasco (Marian 57).
Había muchos diferentes gobernadores en al-Andalus. El primero fue el Emirate dependiente de Damasco que duró desde 716 hasta el año 756. Este emirato fue llamado el emirato de Córdoba, y durante este periodo hubo diversos emires y gobernadores que fueron nombrados directamente por el califa Omeya de Damasco. Pero a mediados del siglo VIII, se provocó una seria ruptura en el imperio musulmán. Las dinastías abasíes se rebelaron en contra de las omeyas y entonces la familia abasies ganó el poder desde Damasco a Bagdad. Unas de las provisiones fue matar todos los omeyas. Pero el nieto del califa Hisham Ibn Abdel Malik, Abderrahman I, consiguió escapar y llegó a la Península Ibérica.
Allí nació el Emirato Omeya Independiente, empezando en el año 756 hasta 929. Abderrahman I proclamó el control de al-Andalus y fue promulgado emir de Córdoba, completamente independiente de Bagdad. Este emir estableció relaciones con los reyes del norte y de otros países e imperios. Entonces, a fines del siglo VIII, la mayoría de la población de descendientes diferentes se convirtieron al Islam, recibiendo el nombre de mahometanos. A los cristianos que se convirtieron se les llamó los muzárabes (Anderson).
Hubieron muchos sucesores de Abderrahman desde 788 hasta el año 929. Empezando en 929, se exaltó un poder fuerte con Abderrahman III. En aquel momento empezó el Califato Omeya de Córdoba que persistió hasta 1010. Abderrahman III decidió tomar el título califal y tuvo mucho apoyo en la comunidad. Tenía buenas relaciones con los monarcas cristianos, el Bizancio y el Sacro Imperio y desde este tiempo al-Andalus se convirtió en unos de centros políticos, económicos, y culturales.
Abderrahman III y su hijo que era el sucesor al-Hakkem II querían crear una integración étnico-cultural entre los árabes, hispanos, judíos y los bereberes. Había algunas disputas entre los cristianos y los musulmanes, y también entre los musulmanes de diferentes etnias. También existía una separación del Califato de Córdoba y se estableció una serie de reinos independientes donde cada uno de los reinos formaron gobernadores autónomos que pretendieron combatir el esplendor de Córdoba. Los Reinos de Taifas duraron desde 1031 hasta 1086 y hubo un gran número de taifas (Marian 56-58).
Algunos otros gobernadores o líderes de al-Andalus fueron: El Gobierno Almorávides (1086-1147), Los Almohades (1147-1232) y el Sultán de Granada (1232-1492). El periodo del Imperio Islámico terminó cuando los reyes Católicos entraron a Granada, la última tierra de los árabes, y derrotaron el Boabdil que fue el último rey Nazari.

La vida en Al-Andalus
Durante el Imperio Islámico, la vida en al-Andalus era buena y la gente vivía en convivencia: los musulmanes, los judíos y los cristianos. Había una sociedad multi-étnica con una mezcla de etnias. Los cristianos y los judíos tuvieron libertad durante el Imperio Islámico.
Había una estructura política muy fuerte con un desarrollo económico, intelectual, científico, gastronomito, astrológico y otros. Existía una administración de la tierra con impuestos designados, y como hemos dicho, los cristianos y los judíos disfrutaron en la autonomía religiosa y política.
Al-Andalus fue una sociedad muy avanzada culturalmente, y fue reconocida por los avances en varias disciplinas, como la medicina, la agricultura, la ciencia que obtuvo reconocimiento en toda la Europa. La educación y el conocimiento era animado por los emires y califas. El arte, la prosa, la arquitectura, la poesía, y la música eran unas disciplinas muy valoradas. Al-Andalus tenía hombres intelectuales en las ciencias, las matemáticas, en la astronomía, física. Los nombres muy conocidos de esta época que siguen siendo famosos hoy son: Avempace, Averroes y el judío que se llamó Maimónides. La cultura de al-Andalus específicamente ha transmitido el conocimiento del mundo antiguo a España o a la Europa y esta fue una de las razones que llevó al Renacimiento (Marian 23; Fiebro 56; Anderson 56).

La innovación en la Agricultura e Irrigación trajeron nuevos ingredientes y productos
La Península Ibérica Medieval disfrutaba el clima del Mediterráneo, como el clima en las costas de Morocco, Algeria, Palestina, Siria y Lebanon. El clima era muy similar al clima del Oriente extremo, en Irak y Persia, porque estan en las mismas latitudes. Debido al clima mediterráneo, era muy fácil para los árabes compartir e implantar la revolución agrícola y por esto podían traer nuevas cosechas y plantas que necesitaban una cultivación muy intensa. Al-Andalus fue un centro integral de la revolución agrícola de toda Europa. Con estas nuevas prácticas ellos trajeron alimentación y cosechas de fibra como el arroz, la caña de azúcar, las naranjas, limones, el trigo y otros que vamos a mencionar después (Butzer; Crist; Fierro).
Los moros mejoraron la agricultura a través de la existencia de la literatura sobre la agronomía. La agronomía incluyó algunos calendarios e información sobre la agricultura que fueron traducidos de los textos antiguos. Algunos geógrafos contemporáneos enseñan que la tierra y el clima de al-Andalus denominan a una España seca. No obstante, dentro de España hay zonas y regiones secas, pero también hay zonas muy fértiles y estas zonas se pueden encontrar en el valle del río Guadalquivivir y en los valles de las vías de agua de la costa valenciana. También hay valles en Guadiana, Tajo y Ebro. Entonces los árabes dividieron la tierra fértil y la tierra seca y rotaron algunas cosechas a veces cuatro veces durante un año. Dependiendo de las cosechas y plantas, los árabes usaron toda la tierra para cultivación (Fiebro 170).
El tiempo de revolucion agrícola en al-Andalus es también conocido como el tiempo de la Edad de Oro del Islam. A veces acreditado como el Renacimiento Islámico, se data frecuentemente desde el siglo VIII hasta el siglo XIII. Como hemos dicho, durante este tiempo los musulmanes introdujeron el cultivo industrial y el moderno sistema de cultivo rotario. El sistema de cultivo rotario permitió cultivar las tierras como cuatro veces o más durante dos años. Se cultivaba en invierno y también se lograba cultivar en el verano, y en algunos casos, había un cultivo entre los cultivos principales. Para lograr esto, los árabes buscaron maneras de utilizar la tierra para obtener un resultado máximo. Los árabes trajeron su conocimiento de cultivación y sabían que algunas plantas que trajeron como la espinaca o berenjena crecen muy rápido, entonces ellos decidieron que podían usar la tierra para cultivar más veces durante un año. También, algunos árabes que vinieron de Yemen tuvieron conocimiento de cultivación de algunas plantas y usaron este conocimiento en al-Andalus. Por ejemplo, supieron que trigo en Yemen podrían producir dos cosechas en un año en la misma tierra, e hicieron lo mismo en al-Andalus para tener los mismos resultados. Entonces, utilizando el conocimiento científico de personas que vinieron de diferentes partes del mundo Islámico, los árabes desarrollaron la agricultura científica que estuvo basada en tres elementos principales: sofisticados sistemas de cultivos rotarios que trajeron de los países islámicos, técnicas de irrigación desarrolladas, y la introducción de una variedad de cultivos y plantas que fueron estudiadas en detalle (Butzer 485; Fiebro 153).
Tal vez hay un argumento sobre el nacimiento del sistema de irrigación en España, si es de origen de los árabes o los cristianos. Pero los nombres árabes sugirieron que el sistema nació con los moros.
Un sistema de irrigación se llama “Qanat” y es un sistema con un método muy eficiente de abastecimiento de agua. Este sistema se originó en Irán y los moros lo trajeron a al-Andalus y después el resto de Europa y mundo lo empezó a utilizar. Con este nuevo sistema, era más fácil rociar las nuevas plantas que introdujeron los árabes (Fiebro 180).
Hay una presencia de las presas hoy día en España, que fueron introducidas durante el Imperio Islámico en al-Andalus. Algunas de las presas fueron construidas durante la Edad de Oro en el siglo X. En esta época, algunas pequeñas presas, que se llamaban “azudes” una palabra derivada del idioma árabe, fueron establecidas en el río de Turia, que fluye en el Mediterráneo en Valencia. Estas presas fueron importantes especialmente para el cultivo de arroz en Valencia. Hoy día, estas presas y canales son más importantes para la producción del arroz en toda la Europa porque fueron creadas y diseñadas con un método de construcción muy fuerte y esto les permite sobrevivir las inundaciones por más de 1000 años (Buzter 488; Fiebro 58; Marian 150).
Existen también unas maquinas del levantamiento del agua que contribuyeron a la irrigación y la plantación de las nuevas cosechas, plantas y frutas. La “saqiya” es un ejemplo de estas maquinas que ayudaron a plantar algunas frutas y salvar algunas huertas. Después, estas maquinas fueron reemplazadas con las pompas hidráulicas. [1]
El noria es igualmente una máquina muy significativa de la historia del sistema de irrigación. Esta máquina consiste de una rueda grande hecha de madera y también tiene paletas. El uso de las norias grandes fue introducida por los árabes de Siria y había algunas norias establecidas en Toledo en el siglo XII que funcionaron bien.
Había una noria de Albolafia en Córdoba también conocida como “Kulaib” que se utilizaba para elevar el agua del río al Palacio de los Califatos. Su construcción era comisionada por Abd Al-Rahman I, y fue reconstruida muchas veces después.
La agricultura era una actividad muy importante económicamente para todas las personas en Al-Andalus. Con la avance de la agricultura, la idea principal era que toda la gente pueda gozar de los productos nuevos que, como dicen algunos autores en esta época, eran nutritivos e importantes para la salud. Por esto, más de 75% de la población de al-Andalus participó en las tareas agrícolas. La participación en la agricultura era importante para gozar la diversificación y las variaciones de la comida, y también era significante para la nutrición y entonces la salud (Eigeland 3).
Las Verduras y Las Frutas
Con el cambio de la agricultura en al-Andalus, hubo nuevas variedades de verduras y frutas que empezaron a aparecer en las mesas de los moros y otros ciudadanos. Algunas verduras fueron introducidas por primera vez, pero otras fueron popularizadas porque aprendieron como se utilizan. Se comían solos como un plato principal como en la España romana, pero también se comían con otros alimentos con el pescado, carne, pollo etc. Se preparan al modo de purés untuosas, como guisantes, al modo de ensalada, o solamente bien tostadas o guisadas. Las verduras adquieren gran importancia en la gastronomía. Las saladas estaban hechas de una base de lechuga pero podían tener toda clase de plantas comestibles, y después se ponía aceite de oliva, las aceitunas verdes y las hierbas aromáticas. La mezcla de las verduras diferentes empezó con los árabes, y hoy día este método se usa y conserva en la gastronomía de España.
Algunas verduras nuevas introducidas por los moros fueron las alcachofas, el espárrago y las berenjenas. Las verduras más utilizadas durante el Imperio Islámico fueron: espinaca, zanahorias, cardo, cebollas, ajo, habas de corredor, calabazas y otras. Las legumbres, soja, garbanzos, lentajes y judías de toda clase se consideran un alimento con alta nutrición (Eigeland 1; Salas-Solano 102).
Como las verduras, hay algunas frutas que fueron introducidas por los musulmanes pero hay frutas que todavía existían en España, los moros solamente mejoraron la cultivación y perfeccionaron su uso. Algunas frutas implantadas por los moros fueron las naranjas que tienen origen en China, las plantas de plátano, dátiles y árboles de coco. Otras frutas más consumidas fueron la sandía que provino de Persia y Yemen, el melón y la granada de Siria. Las frutas secas fueron muy populares en esta época y los árabes introdujeron el método de secado. Algunas frutas secas eran higos, ciruelos, albaricoques, uvas secadas y otros. Las frutas se usan para crear mermeladas o sorbete, y más importantemente, el sumo. Es aquí que empezó el uso del sumo y ahora es integral en la dieta española (Eigeland 1; Salas-Solano 102).

Las Especies
Las especias que fueron introducidas por los árabes fueron la canela, el azafrán, el comino, la alcaravea, el jengibre, el sésamo o ajonjolí, el cilantro, orégano, alcaravea, tomillo, espliego, la nuez moscada y el anís. Estas especies eran muy populares y se utilizaban como condimentos. También, con los colores diferentes de los condimentos, se pueden decorar y elaborar los platos. Lla exportación de estos condimentos afuera de al-Andalus fue muy importante, y esto no solamente tuvo una influencia en la gastronomía española pero también en la gastronomía de otros países. Los condimentos se exportaron al resto de Europa, al Norte de África y al Egipto. Las exportaciones ayudaban a desarrollar la economía. Comenzando con al-Andalus y continuando hoy día, la gastronomía de España no pudo sobrevivir sin estos condimentos (Eigeland 3; Salas-Solano 103; Harvey 78).
El azafrán se utilizaba principalmente en la preparación de algunas carnes. El orégano y la alcaravea se usaban para preparar las legumbres. La canela se utilizaba para la repostería y preparación de las carnes guisada. El espliego y el tomillo se usaban principalmente para sazonar la caza. El cilantro se usa para cocinar la mayoría de los platos y su aroma se aprecionaba mucho. El comino se usó con vinagre y las salsas freídas para elaborar los platos (Salas-Solano).
De todos los nuevos condimentos o cosechas introducidas a España por los árabes, el más importante fue la introducción de la caña de azúcar que fue popularizada e introducida a toda la Europa. Antes de la disponibilidad del azúcar, se usaba la miel para dulcificar la alimentación, pero el azúcar reemplazó el uso de miel en muchas de las alimentaciones. Sin embargo, el uso de la miel continuaba por los árabes y hoy día por los españoles (Harvey 74).
Como los otros condimentos y especies de que hablemos, el azúcar tenía funciones variadas: se usaba para mejorar la calidad de algunas alimentaciones, para mantener y conservar unos alimentos frágiles como las frutas en formas de jaleas o mermeladas, refrescos, siropes y sumos. Los árabes tenían mucho conocimiento de las diferentes funciones del azúcar y lo usaban en muchas variaciones.

Los Cereales
Los cereales se utilizaban como la base en la alimentación de Al-Andalus. Los cereales se comían en la forma de sopa, pan, gachas, sémola y algunas otras formas. Los árabes mejoraron los cereales que existieron antes del Imperio Islámico y se descubrieron nuevos métodos de uso pero también se introdujeron algunos cereales que no existían anteriormente. Los cereales introducidos por los árabes fueron el trigo negro, el trigo rojo y el tunecino. El cereal más importante introducido por los andalusíes fue el arroz. El arroz tuvo una importancia grande durante el Imperio Islámico y ahora se puede encontrar en la mayoría de las recetas en la gastronomía española. Unos productos nacidos de la harina de trigo fueron los macarrones, y los Cuzcos. Cuscus es un plato que tiene origen berebere y fue introducido por los árabes. Era muy popular en esta época como es hoy en día (Eigland 2; Harvey 75; Salas-Solano 103).

Las Carnes
Los moros en al-Andalus consumieron carne de diferentes animales y lo prepararon de mil diferentes maneras. Comían la carne de cordero, vaca, cabrito, conejos y otros. Los platos se preparaban como fritas o guisadas, y se comían con verduras, almendras, espinacas etc. Una de las recetas más famosas de esta época eran las salchichas que se preparaban con la carne de cordero y vacas. Esta receta tiene origen en Bagdad pero se popularizó en al-Andalus, y todavía se conserva esta receta (Salas-Solano 101).
El pescado era muy importante en la comida andaluza. Había diferentes maneras de preparar el pescado como fritas o guisadas. Como la carne, el pescado se preparaba con algunas verduras. Aquí se originó la receta de “almorí” y se preparó con harina, miel, sal, uvas pasas, avellanas y almendras (Eigeland 4).
Los Dulces y la Reposterías
Unos de los aspectos en que se ha conservado de la influencia andalusí están en la cocina de la repostería, dulces de almendras, pistachos y los finos piñones rociados con agua de azahar y embebido en miel transparente y bruñida. Hubo dos grandes grupos de dulces en al-Andalus durante el Imperio Islámico, fritura y horneado. También habían otras formas y combinaciones de los dulces, pero las dos que mencioné son más las más significativas. Los más populares que se comían entre las clases sociales diferentes eran los fritos, las frutas de sartén y especialmente los buñuelos y almojábanas. Las almojábanas eran unas tortas blancas de queso, preparadas de la misma forma que los buñuelos. El origen de estas dulces es del Norte de África, de Túnez y de Marruecos. Los dos métodos son todavía populares en España y esto indica que la influencia árabe está presente en España hoy día (Eigeland 5).
El otro grupo de los dulces se puede llamar dulces puros, las dulces de esta sección son los turrones, los mazapanes, caramelos blandos y duros, merengues y otros. Los ingredientes que se pueden encontrar en este tipo de dulces son: miel y azúcar, almidón en polvo, aceite, frutas secos, huevos y/o leche, y a veces las especies o productos aromáticos.
Como sabemos, el turrón es un dulce muy popular entre los españoles y se usa para algunas celebraciones religiosas y culturales o tradicionales. Existe una amplia bibliografía sobre este dulce y su conexión con la gastronomía española. El nombre no es de origen árabe pero se habla sobre este dulce y su base actual en algunos textos árabes. Pero su nombre fue derivado después del Imperio Islámico. Algunas otras recetas con el origen árabe son cada dulce que incluye las almendras como un ingrediente, mazapanes y todos los dulces empeñados en azúcar fino. Setenta por ciento de todos los dulces españoles son del origen árabe. De todos, mazapán es un mejor ejemplo de la influencia árabe en la gastronomía española porque es un dulce “nacional” de España (Waines 54).
La Gastronomía Andalusí
Como las ciencias y otras disciplinas y conocimientos nuevos, la cocina tuvo una gran importancia en la sociedad en al-Andalus. La cocina tuvo su significado conceptual, científico y más importante, tuvo su propia filosofía. Los andalusíes no pensaban de la comida solamente como algo que se usaba para relevar el hambre, pero también pensaban de los alimentos como algo que se puede utilizar para conservar o recuperar la salud. La higiene y el cuidado corporal era una ley o una obligación que todos los musulmanes tuvieron que seguir. El profeta Muhammad decía que el estomago era como una charca del cuerpo donde llegan numerosos vasos sanguíneos. Entonces, los vasos trasladan salud cuando el estomago está en buena forma y llevan a la enfermedad cuando está perturbado (Eigeland 5, Harvey 23).
Entonces, los musulmanes que vivían en al-Andalus se basaban en este concepto y en la ciencia y creían que para evadir y luchar las enfermedades es necesario aplicar la dieta de los alimentos propios. Entonces, como escribieron los autores árabes famosos sobre la dieta, es necesario que cada persona considere la complexión y la edad, el clima y la estación del año.
Muchos de los médicos árabes poseían los conocimientos culinarios y los cocineros árabes también poseían los conocimientos médicos. Entonces, se escribieron numerosos tratados medico-dietéticos que tenían toda clase de las recetas muy atractivas y muy apetitosas. La palabra “dieta” era originalmente de Grecia, pero su término y uso era más amplio que su uso hoy día. Este término era un sinónimo para una manera de vivir la vida que incluye el modo correcto de comer, las mejores estaciones para mantener la salud y la longevidad de la vida, el tiempo de dormir y no dormir, la manera de expeler las sustancias inútiles que afectan nuestros humores y nuestro espíritu (Salas-Salvado 2).
Los árabes trajeron estas prácticas a al-Andalus que todavía existen en España. Algunos de los autores que escribieron sobre estas prácticas son Avenzoar, Averroes y Maimónides. Ellos trasmitieron el conocimiento de medicina y entonces la gastronomía a al-Andalus. Ellos escribieron numerosos libros sobre la medicina y la comida, y qué alimentaciones necesitan las personas para evitar las enfermedades. Entonces, ellos crearon algunas recetas basadas en esas premisas de salud y la alimentación. Hubo algunas recetas que fueron conocidas para enfermedades específicas. Por ejemplo, los autores relacionaron a la comida con los cuatro elementos de la naturaleza (agua, fuego, tierra y aire) y dicen que cada uno tiene un temperamento que corresponde (mojado, caliente, seco, frío) y el gusto corresponde (dulce, salado, amargo). Los temperamentos y los gustos afectan la salud y los autores dicen que cada persona necesita tener un balance de las alimentaciones diferentes. Por ejemplo, alguien que tiene un desequilibrio de la sangre necesita (caliente, mojado, dulce) necesita una dieta que es fría, seca y amarga. Entonces cuando Avenzoar habla sobre los melocotones (introducidos por los árabes) y la mantequilla, dice que son fríos y mojados; la carne del cordero y las tuercas del pino son calientes y secos; liebres e higos son calientes y mojados. La dieta y las recetas eran basadas en estas proposiciones, y de allí nació la dieta Mediterránea. Los árabes introdujeron el orden de las alimentaciones, los modales en la mesa, y algunas recetas que todavía existen en España. (Salas-Salvado 3).
Por las proposiciones conectadas con la salud, la dieta de los andalusíes era diariamente basaba en los cereales que se comían como una forma de pan, las sopas, semolinas y gachas de avena; almidón mezclado con la carne y cocinado como los purés; los vehículos; las frutas secas y frescas; pescados salados y frescos de la costas; las tuercas diferentes como las almendras.
El orden era aconsejado por Averroes que escribió que lo mejor era comer las legumbres verdes y las saladas al principio, y después otras alimentaciones que consistían de las carnes etc. Este “regla” del orden fue adoptado por los españoles y todavía se comen las sopas y las ensaladas al principio. Entonces, el orden de la alimentación y el tipo de alimentación que era consumido durante el Imperio Islámico en al-Andalus tuvo una gran importancia e influencia en la dieta Mediterránea. Todos los alimentos que eran aconsejados por los moros son parte de la dieta Mediterránea hoy día. Si los moros no hubieran invadido al-Andalus la gastronomía hoy en día sería muy diferente.
Conclusión
La influencia de los moros en la gastronomía española es muy interesante y es muy importante entenderla porque si los moros no hubieran invadido al-Andalus, las cosas serían un poco diferentes. Los moros tuvieron gran influencia en la gastronomía española. Los árabes influyeron la gastronomía de diferentes maneras: trajeron nuevas técnica que mejoraron la agricultura, introdujeron nuevos productos y cosechas que no existían en España, trajeron las nuevas formas de comer como el orden y las diferentes variaciones de combinar las comidas diferentes; crearon algunas recetas que todavía existen en España y se consideran los platos nacionales de España; y trajeron el conocimiento de las ciencias y otras disciplinas.
Los moros trajeron nuevas maneras de practicar la agricultura, que ayudaba a traer algunas cosechas nuevas a al-Andalus. Los moros crearon las norias y otros sistemas de transportar agua o de irrigación que mejoraron la agricultura. El superior conocimiento de la agricultura les permitió tratar las nuevas cosechas que tienen gran importancia en la gastronomía española. Las nuevas cosechas consisten de diferentes cereales, frutas, legumbres. También trajeron algunas nuevas especies que son principales en casi todas las alimentaciones y recetas nacionales de España. Lo que es más importante, es que introdujeron la caña de azúcar y el arroz, ambas con mucha importancia en la gastronomía de España todavía. También trajeron las nuevas maneras de comer, como el orden de los alimentos diferentes. Por ejemplo, los intelectuales y autores árabes fueron los primeros autores en Europa que escribieron sobre la medicina y la comida y ellos fueron los que dijeron que las sopas y las ensaladas se necesitaban comer en principio por razones médicas. Los moros también introdujeron las maneras de cocinar y las combinaciones diferentes en las recetas. Antes de los moros, no existían recetas que eran combinadas de carne y vegetales o no existían maneras diferentes de hacer las ensaladas. En conclusión, podemos decir que sin los árabes no existiría la gastronomía que existe en España hoy en día. No existirían algunos platos o algunas maneras de cocinar. Por esta razón, es importante reconocer la influencia de los árabes en la cocina española.




Apéndice

A saqiva in Ma'arrat al-Nu'man near Aleppo (http://www.history-science-technology.com/Articles/articles%2071.htm

La Noria de Cordoba (http://www.history-science-technology.com/Articles/articles%2071.htm)
Fuentes
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Harvey, John H. "Garden Plants of Moorish Spain: a Fresh Look." Garden History 20 (1992): 71-82.
Marían, Manuela, ed. The Formation of Al-Andalus: History and Society. Vol. 46. Aldershot: Ashgate, 1998.
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Salas-Solano, Jordi, Maria D. Huetos-Solano, Pilar Garcia-Lorda, and Monica Bullo. "Diet and Dietics in Al-Andalus." British Journal of Nutrition (2006): 100-104.
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[[http://islamicspain.tv<span/|http://islamicspain.tv<span]] style="mso-tab-count: 1">
http://www.history-science-technology.com/Articles/articles%2071.htm (sobre la irrigación)









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[1] En la pagina de Apéndice, hay algunos fotos “saqiya” y la noria.